Loading...
5 habilidades profesionales que el sector de los eventos demanda hoy

5 habilidades profesionales que el sector de los eventos demanda hoy

1. Persistir en la búsqueda de innovación

Un organizador de eventos debe controlar las últimas novedades tecnológicas disponibles en el mercado. De esta manera, puede ofrecer al cliente aquellas que encajen mejor con sus necesidades y con los mensajes que quiera transmitir a través del evento. Cuando hablamos de innovación, también nos referimos a todo aquello que tenga que ver con las tendencias, ya sean escenográficas, de diseño, de producción etc.  Estar a la última en estas tendencias es la forma de ser competitivo y liderar el mercado de la industria de los eventos.  

2. Ser perseverante y responsable.

Un organizador de eventos debe conocer todos los detalles del mismo, es la única forma de ser resolutivo ante cualquier cambio de última hora o ante cualquier imprevisto que pueda surgir. Saber diferenciar entre lo urgente y lo importante hace a los organizadores ser responsables de su propio evento, tomando el mando en todo momento del desarrollo del mismo. Además, deben ser perseverantes con el conjunto de los proveedores que participan, en cuanto a las necesidades del evento, actuando como nexo de unión de todos ellos para alcanzar los objetivos comunes.

3. Disponer de habilidades de comunicación.

La comunicación es una de las capacidades más importantes para transmitir las necesidades del cliente y poder organizar un evento que cumpla los objetivos marcados. Saber transmitir el mensaje debe ser una habilidad innata en todo organizador. La comunicación integra también la responsabilidad de saber hablar en público, de saber estar, de ser sociable y sobre todo, de tener empatía tanto con el cliente, como con los invitados. Todos ellos, parte integrante del evento.

4. Transmitir una actitud positiva.

Contagiar la alegría y una actitud positiva ante un nuevo proyecto puede contagiar a todos los integrantes del equipo. La finalidad se traduce en un ambiente de trabajo agradable, divertido y eficiente. Los obstáculos que puedan surgir deben superarse de forma paciente y con sentido común, sin perder la sonrisa ni la ilusión por el trabajo bien hecho.

5. Tener capacidad para trabajar en equipo.

En la organización de un evento participa un número elevado de miembros, entre diseñadores, productores, mantenimiento, etc... Saber trabajar en equipo y coordinar a cada persona debe hacerse con precisión y sin perder el talante motivador. Se deben trasmitir los objetivos de cada proyecto, involucrar a los miembros en la toma de decisiones y generar confianza. Apostando siempre por el equipo, para que el trabajo salga delante de forma exitosa.